Pruebas audiométricas

Importancia de la Salud Auditiva

Unos 3 millones de personas padecen algún tipo de pérdida auditiva en España. Por otro lado, el 33% de las personas mayores de 65 años padece algún tipo de pérdida de audición discapacitante. Además, los malos hábitos entre la juventud están disparando las cifras de problemas de audición entre los más jóvenes. En una sociedad preocupada por su salud y su bienestar, la salud auditiva queda relegada siempre a un último plano. No somos conscientes de su importancia real y de su impacto en nuestras vidas.

La pérdida de audición no sólo tiene consecuencias físicas que pueden variar desde dolores de cabeza y tensión muscular hasta estrés o aumento de la tensión arterial. Su padecimiento también comporta importantes consecuencias psicológicas y sociales como aislamiento o problemas de comunicación.

Por ese motivo, ante cualquier duda, o ante el primer síntoma de una pérdida de audición, es importante acudir a un centro auditivo para valorar nuestra salud auditiva con unas pruebas audiométricas realizadas por audioprotesistas profesionales.

Qué son las pruebas audiométricas

Las pruebas auditivas tienen como objetivo determinar el umbral de audición del paciente y localizar la lesión que determina la pérdida auditiva. Estas pruebas audiométricas forman parte del estudio que debe realizarse a toda persona en la que se sospeche una hipoacusia, tras la adecuada historia clínica y la otoscopia. Los resultados se presentan de forma gráfica que muestran cuánto es capaz de oír el paciente.

Tipos de pruebas de audición

En Audífonos Cues, atendiendo a la sintomatología y la clínica de cada paciente, así como a su historial, estamos preparados para realizar diferentes tipos de pruebas auditivas.

Otoscopia

La otoscopia es una exploración previa al resto de pruebas audiométricas. Consiste en un examen del oído desde el orificio del conducto auditivo externo. A través de él podemos observar todo el conducto interno y la membrana del tímpano. Esta exploración nos permite comprobar que no hay tapones de cerumen, inflamaciones internas, supuraciones o perforaciones.

Audiometría vía aérea

Tras la otoscopia se suele practicar una audiometría de tonos puros por vía aérea. Consiste en una prueba auditiva que nos permite medir la audición de forma precisa gracias a un audiómetro, que emite sonidos a diferentes frecuencias e intensidades. El objetivo es conocer qué niveles de sonido percibe la persona que está realizando la prueba en una cabina audiométrica insonorizada.

Audiometría vía ósea

Tras la audiometría por vía aérea se efectúa una audiometría por vía ósea. La metodología es muy parecida en ambas pruebas auditivas. La única diferencia estriba en la forma de presentar el sonido. Si en la audiometría por vía aérea se hace a través de un auricular, en ésta se realiza a través de un vibrador que se coloca detrás de la oreja, en la región conocida con el nombre de mastoides.

Logoaudiometría

A continuación los audioprotesistas realizan una logoaudiometría (también conocida como audiometría verbal). Consiste en una prueba audiométrica que mide la capacidad de comprensión del lenguaje hablado a través de la discriminación de la palabra. La audiometría verbal se lleva a cabo en dos fases: La prueba de porcentajes de discriminación y la prueba de búsqueda de umbrales logoaudiométricos.

Es una prueba que nos ofrece una idea genérica sobre el grado de hipoacusia del paciente y sobre su posible nivel de aislamiento.

Umbral de inconfort

Esta prueba se realiza con auriculares en los que se emiten tonos en distintas frecuencias, identificando la intensidad máxima de sonido que es capaz de tolerar cada persona., delimitando así su zona de confort. Esta prueba de audición se utiliza para determinar la potencia máxima de los audífonos. También está indicada para la evaluación auditiva de personas con acúfenos e hipersensibilidad auditiva.

Pruebas audífonos in situ

Demostración auditiva mediante audífonos programados para cada pérdida.